jueves, 12 de noviembre de 2009

El estío

Insolaciones dolorosas producto del incandescente sol, siento. Arena amarilla y más aún reflejo del abrasador sol, veo. El denso, pesado y asfixiante sonido del lento viaje del viento azotado por la potencia del sol, oigo. Lo extraordinario es el líquido, pero no asimilable. Sólo sudor que me deseca. Y lentamente, durante tres meses mi color se vuelve anaranjado y marrón. Parte de mi cae mutando con lo amarillo, con lo marrón, hasta pulverizarse. El amarillo tan brillante, en tres meses, se transforma en anaranjado. Mi deceso tan indudable estaba. Pero, lo impensable se manifiesta, el sol empezó a desvanecerse.

Yo.

3 comentarios:

  1. y cuando el sol se deavanecio y quedaste en tinieblas ? que paso ? tienes que escribir sobre eso ! llamaria mas la antencion ! te infundio el miedo? dominaste tus temores ? recuperaste el color ? en color quedo intacto y tu nunca le sentiste temor, es ams era una fiel amiga tuya.

    ResponderSuprimir
  2. el estío....definitivamente mi estacion mas odiada...

    ResponderSuprimir
  3. justo pensaba en eso cuando lo escribí o.o

    ResponderSuprimir