martes, 17 de noviembre de 2009

Tres...


Finalmente, la vi. Es posible que tu vista te engañe; observa, se encuentra en el cielo. Un copo de gas, tres. Es el mismo, y por qué la obsesión por el mismo, ahí está. Acaso, no lo ves. Pero, cómo ella se dividió en tres. Es tan fácil que un elefante podría complicarse, realmente la palabra es triplicarse. Estaba desnuda, la recuerdan y desnuda se dejo llevar. El copo de nube es culpable, se llevo a mi perro también, y ahí viven, espero que estén bien alimentados, y tengan un techo para cobijarse de la lluvia, nada más.

Yo.




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